Y después de Navidad, ¿toca reflexión? ¿o no?

bolas de navidad

Esta claro que la mayoría de las personas estas fechas no las dejan indiferentes: sea para que se siente algo diferente del resto del año, o sencillamente para que se esfuerzan en que sea como otras fiestas del año , que no lo son. Por tanto, con esta pretendida indiferencia hay un plus de energía para hacer ver que no significan nada que en sí mismo ya significa algo.

Y para las personas que si que les supone algo, también creo que se puede decir que los hay que pueden sentir, al menos, dos tipos de sentimientos a menudo a la hora y contradictorios: la alegría inducida por las fechas y que queda manifiestamente reflejada en las familias donde hay niños, y la pena o la tristeza por todas aquellas personas que se encuentran en falta, haga poco o mucho que ya no están.

Cierto es que la intensidad de la pérdida tendrá cierta relación con el tiempo que hace falta la persona añorada, pero no siempre tiene por que seguir esta pauta. Muchas veces alguien puede sentir una pérdida muy intensamente aunque haga mucho tiempo que se fuera. Todo dependerá de la capacidad de digerir el duelo y el dolor que puede dejar la falta del otro.

cena nochebuena
Por tanto, las fiestas de Navidad suelen ser fiestas que a quien más o quien menos algo mueve, poco o mucho, aunque sea para quejarse de que son fechas que inducen a un consumismo muchas veces injustificado últimamente menos personas pueden llevar a cabo sin tener que vigilar cómo queda la tarjeta o el monedero.

En la consulta, a menudo veo como muchas personas reflexionan sobre las comidas familiares navideñas, algunas por que se ven obligadas a sentarse en una misma mesa con personas con las que no se sienten más unidos que con otras con las que no son familia. Y otros reflexionan sobre las comidas navideñas para que están contentas de reencontrarse con familiares que si no son por estas fechas no ven en todo el año a menos que haya alguna celebración o alguna defunción.

A menudo, por tanto, son fechas que movilizan, que más allá de lo harto que uno puede quedar de comida, también se puede sentir harto o desbordado, según como, por sentimientos poco habituales en intensidad y en relación a personas diferentes de lo habitual.

arbol de navidad
Es en el espacio de terapia, si no se puede hacer solo, donde se puede hacer el intento de entender todos estos movimientos, si están y sobre todo si generan malestar. El objetivo será pensar, sentir, experienciar y entender cuáles han sido los motivos por los que uno ha podido escuchar unas u otras cosas en estos días, negados por algunos como días especiales, anhelados por otros y por lo tanto, magnificados por unos y otros.

El objetivo, en definitiva, es poder disfrutar de unos días, así como del resto del año, a través de la conciencia de lo que sentimos y lo que significa, entendiendo el sentido que puede tener.

Entender la necesidad de los grandes y no tan grandes para ver a la familia junta, o la ilusión de los pequeños, Papá Noel, los Reyes, … Y en general, entender la necesidad que tenemos la mayoría de personas de relacionarnos con aquellas personas que dan un sentido a nuestra existencia, sean o no familiares.

Y por lo tanto, lo que se busca en el tratamiento es tener un estado de tranquilidad que permita reencontrarse con quien sea, presente o ausente, sin que implique un malestar incomprensible; vivir con conciencia, plenitud y sobre todo, con tranquilidad.

Asociación española de psicología clínica y psicopatología